Perspectivas en Global Equity para 2024: perseverancia

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En pocas palabras

  • Prevemos que los inversores afrentarán riesgos continuos en 2024: la economía podría encaminarse hacia una recesión, el consumidor estadounidense se enfrentará a presiones, los beneficios empresariales se debilitarán y la geopolítica podría ser una variable más influyente. Pese a los riesgos, algunos inversores esperan que la economía mantenga su resiliencia.
  • En nuestra opinión, todavía hay oportunidades en el sector sanitario, el de los productos de consumo básico y el tecnológico. Aunque la IA ha sido un importante motor para la rentabilidad del capital en el sector tecnológico este año, creemos que el entusiasmo por las empresas que pueden beneficiarse de la IA generativa debería combinarse con una estricta disciplina de valoración.
  • Nos parece que las empresas duraderas de alta calidad con protección contra la inflación y posibilidades de crecimiento predecible de los beneficios pueden ser incluso más atractivas que los valores de renta fija que actualmente tienen mayores yields. Además, seguimos encontrando oportunidades en EE. UU., un lugar todavía dinámico para el emprendimiento y la constitución de nuevas empresas.

Charlie Munger, legendario inversor y vicepresidente de Berkshire Hathaway, falleció a finales de noviembre. Al igual que su colega y amigo desde hacía mucho tiempo, Warren Buffett, tenía opiniones perspicaces sobre la vida y la inversión, que a menudo coincidían. En una reciente entrevista con CNBC, Charlie afirmó que creía en el «sistema de la perseverancia».

«Se presentarán muchas dificultades y hay que gestionarlas bien siendo perseverantes», explicaba, y añadía que también aparecerán oportunidades que debemos aprender a reconocer.

Es una filosofía sencilla que, sin embargo, requiere de mucha disciplina y experiencia. La «sabiduría mundana» de Munger nos guía de cara a 2024. En el difícil panorama que se avecina, será necesaria la perseverancia para superar los tres riesgos que identificamos y agilidad para aprovechar las oportunidades.

Riesgo 1: la economía se dirige hacia una desaceleración

La tan pronosticada recesión no se materializó en EE. UU. en 2023, aunque los retrasos prolongados y variables entre las medidas de la política monetaria y sus efectos en la economía indican la posibilidad de una desaceleración el próximo año, en especial si se combina con un declive en el ahorro de los consumidores y el incremento del déficit presupuestario federal.

Pese a que la Fed, y otros bancos centrales, han puesto en pausa las subidas de los tipos de interés, existe el riesgo de que los tipos se mantengan altos durante más tiempo del previsto por los inversores. La inflación ha descendido, si bien podría ser más complicado alcanzar el tipo objetivo de la Reserva Federal del 2 %. En nuestra opinión, la inflación podría volverse más volátil, lo cual causaría variabilidad en los tipos de interés. Esto podría influir en los beneficios empresariales debido a que las empresas tienen que hacer frente al incremento de los salarios y de los costes de financiación, además de las limitaciones de la oferta, así como a los problemas nacionales y geopolíticos. Las adversidades exógenas constituyen otro riesgo omnipresente que podría llevar a una ralentización más significativa de la economía. Pese a ello, parece que algunos inversores esperan una resiliencia sostenida de la economía y una caída de los tipos de interés.

Riesgo 2: el gasto de los consumidores estadounidenses se enfrenta a presiones y los beneficios empresariales van a debilitarse

El consumo estadounidense ha demostrado resistencia y, dada la actual rigidez del mercado laboral, no sorprende que la actividad de los consumidores haya sido buena hasta ahora en la temporada de vacaciones de 2023. Sin embargo, el panorama se ha vuelto más complejo y se necesitará más tiempo para descubrir los indicadores físicos como el tráfico y el gasto interno de la compra en línea. Puesto que la presión sobre los consumidores sigue aumentando, las empresas tendrían que encontrar nuevos motores de crecimiento de los beneficios.

Los beneficios dieron muestras de su resiliencia en 2023; sin embargo, cabe esperar un aumento de la presión sobre los márgenes. Los beneficios de las empresas estadounidenses han sido más sólidos que los del resto del mundo durante la última década, gracias a una política monetaria flexible, así como a elevados niveles de gasto y estímulo fiscal. Prevemos que estos factores cambien y puedan influir en los beneficios empresariales tras un largo período de rentabilidad persistentemente alta.

Riesgo 3: la geopolítica y las elecciones en EE. UU. podrían ser variables más influyentes

El conflicto geopolítico mundial no tuvo un impacto negativo en los mercados en 2023, pero a la larga, la creciente incertidumbre y preocupación influyen en el sentimiento de los inversores, lo cual puede afectar a los precios de los activos. Además, los eventos geopolíticos prolongados pueden tener consecuencias serias para el funcionamiento de las empresas a nivel mundial. Hasta qué punto influyen los eventos geopolíticos en los mercados depende de diversos factores como las valoraciones del mercado y la disponibilidad de rentabilidad libre de riesgo. A medida que nos adentremos en 2024, con mercados de renta variable y tipos de interés más elevados que hace un año, prevemos que la variable geopolítica podría cobrar mayor importancia.

En EE. UU., la volatilidad que suele aparecer durante los ciclos electorales podría verse agravada en 2024 por una pugna entre los dos principales candidatos polarizados. Las administraciones de turno a menudo ofrecen ventajas impositivas o aplican estímulos fiscales positivos durante los años de elecciones, sin embargo, parece poco probable que se adopten tales medidas el próximo año. Los enfrentamientos por el presupuesto de EE. UU y los crecientes llamamientos a la responsabilidad fiscal son señales de que mucha gente quiere que se aborden los grandes déficits. Los tipos de interés más elevados podrían aumentar la presión a favor de una mayor disciplina fiscal.

Los sectores tecnológico, sanitario y de productos de consumo básico siguen siendo la piedra angular de nuestras carteras

Un reducido grupo de acciones de empresas de gran capitalización —las siete magníficas— ha dominado los mercados estadounidenses este año. Aunque estas empresas han demostrado contar con buenos datos fundamentales, no son nada homogéneas. Algunas mantendrán un sólido crecimiento, pese a su actual tamaño y éxito. Aunque creemos que las selectas empresas de las siete magníficas en las que invertimos tienen precios razonables, somos escépticos en cuanto a que este grupo pueda impulsar la rentabilidad general del mercado a largo plazo. Además, hay un enorme valor en otras empresas del mercado.

Seguimos encontrando oportunidades en los sectores sanitario y de productos de consumo básico, que están infravalorados por el mercado y que ofrecen tasas de crecimiento visibles y constantes, incluso en un entorno de mayor incertidumbre. El sector estadounidense de los productos de consumo básico es especialmente atractivo. También hemos sido más dinámicos en la mejora de nuestras carteras respecto a la calidad y el potencial de rentabilidad en todos los sectores industriales y de bienes de consumo no esenciales. En el sector financiero, estamos encontrando potencial en las bolsas; y en el tecnológico, preferimos las empresas de primer nivel, aunque somos conscientes de que un gran segmento de este sector se enfrentará a mayores desafíos normativos.

La IA ha sido un importante motor para la rentabilidad del capital en el sector tecnológico este año. Los inversores se han centrado en las empresas con mayor exposición a la IA (es decir, mayor adopción de la computación acelerada), así como con potencial especulativo. Aunque tiene su lógica, cuantificar en esta etapa inicial el impacto de la IA a medio plazo es particularmente difícil, y las fluctuaciones de los resultados pueden tener un efecto significativo en las expectativas de cada empresa. Los mercados, al no distinguir el grado de certeza en torno a los beneficios de la IA a largo plazo, han recompensado en exceso a algunas empresas en detrimento de otras.

Cuando evaluamos el impacto de la IA generativa, nos centramos en casos prácticos de fácil acceso en lugar de soñar con las posibilidades a largo plazo. Varias de las tecnológicas en las que tenemos participaciones han incorporado nuevas capacidades de IA generativa a su cartera de productos actual, lo que les permite aprovechar las fortalezas existentes (p. ej., distribución, capacidades tradicionales) para fomentar un crecimiento más sostenible de los beneficios.

El entusiasmo por las empresas que pueden beneficiarse de la IA generativa debería combinarse con una estricta disciplina de valoración. Asimismo, hay una diferencia en cuanto a la seguridad de conseguir un impulso de las estimaciones de beneficios generados por la IA para cada empresa. A diferencia de otros inversores, nosotros solo damos valor a las empresas por lo que es muy probable que suceda, no solo posible.

China se seguirá recuperando

Actualmente, el precio de la renta variable estadounidense es optimista, mientras que la renta variable de los mercados emergentes es más barata, pero conlleva más riesgos, en particular en las economías dominantes como China. Su recuperación de los efectos de la COVID ha sido difícil y decepcionante comparada con muchas otras economías. Los cambios en el comportamiento y los hábitos de consumo en una población tan grande llevan tiempo; no obstante, esperamos ver que gradualmente dan resultado en sectores como el de la venta minorista y la vivienda. Nuestras previsiones son conservadoras respecto a la evolución de China y buscamos empresas con buena visibilidad que también sean duraderas y predecibles.

Las preocupaciones políticas y geopolíticas también han hecho disminuir la rentabilidad del mercado. China está intentando proyectarse actualmente como un lugar seguro para las empresas y el capital extranjero, lo cual normalmente se considera positivo. Desde un punto de vista direccional, el mercado ha mejorado y hay factores positivos para el crecimiento futuro, aunque los riesgos en China siguen siendo mayores que en otros mercados. Evaluamos detalladamente nuestras participaciones en China y las comparamos con otras empresas de todo el mundo para garantizar que invertimos en las mejoras empresas independientemente de dónde se encuentran o a qué sector pertenecen.

Futuros retos para Europa

Europa se ha estado enfrentando a tipos oficiales más elevados, a un duro entorno energético y a una débil recuperación de China, un importante socio comercial. Aunque Europa ha aplicado estímulos a través de los fondos NextGenEU, estos son insignificantes en comparación con los de EE. UU. A pesar de ello, algunos gobiernos europeos están intentando reducir el tamaño de sus déficits fiscales, cuyos límites normativos fue posible exceder durante la pandemia de la COVID-19. De cara a 2024, el ajuste fiscal, combinado con los efectos retrasados del anterior endurecimiento monetario, indica que el contexto será duro. Incluso sin tener en cuenta el riesgo de escalada de cualquiera de las guerras, que podrían llevar a un mayor aumento de los precios de la energía. En resumen, es posible que 2024 sea otro año difícil para Europa en cuanto al crecimiento del PIB. No obstante, la valoración empieza en un nivel bajo y, aunque es probable que el crecimiento de los beneficios también sea débil, debería haber segmentos de las empresas europeas que mostraran resiliencia, en concreto, aquellas con motores de crecimiento estructural que puedan mantenerse a pesar de la debilidad macroeconómica.

Encontrar calidad: es posible que no sea fácil, pero tampoco es imposible

Cuando le pidieron que describiera su estrategia de inversión, Charlie Munger hizo la célebre observación de que invertir es «sencillo, pero no fácil». Estamos plenamente de acuerdo con el Sr. Munger en que un análisis sólido de las inversiones no es fácil, pero contamos con numerosas herramientas que pueden ayudarnos a explorar el a menudo oscuro e incierto terreno de la inversión. Como inversores activos, siempre mantenemos un prudente equilibrio entre la gestión de los riesgos y el aprovechamiento de nuevas oportunidades. Estamos satisfechos con los beneficios y el crecimiento de las empresas de nuestra cartera este año, sobre todo ahora que entramos en un periodo de crecimiento económico más lento. Nos parece que las empresas duraderas de alta calidad con protección contra la inflación y posibilidades de crecimiento predecible de los beneficios pueden ser incluso más atractivas que los valores de renta fija que actualmente tienen mayores yields. Además, seguimos encontrando oportunidades en EE. UU., un lugar todavía dinámico para el emprendimiento y la constitución de nuevas empresas. Ese dinamismo no solo es visible en las pequeñas empresas de nueva creación, sino también en el crecimiento de empresas más grandes que se convierten en campeones mundiales, en especial en el sector tecnológico.

 

 

 

 

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