Quality Growth
Especialistas en renta variable global desde 1984.
Los mercados de renta variable globales están fijando precios ante un poco de luz al final del túnel de esta pandemia. En efecto, las noticias de inicios de noviembre acerca de dos prometedoras vacunas contra la COVID elaboradas por Pfizer y Moderna han reafirmado la confianza del inversor en que el proceso de recuperación se inicie en 2021.
Pero está claro que el reciente incremento de las infecciones tanto en los EE. UU. como en Europa sugiere la probabilidad de que los riesgos económicos y la acentuada volatilidad del mercado persistan a corto plazo. Sin embargo, estas perturbaciones provocadas por el virus han servido para acelerar algunas tendencias de negocios importantes, como la transición hacia el comercio electrónico, que ya se encontraba en pleno desarrollo
La rentabilidad de la renta variable global en 2020 estuvo marcada por el impulso, motivada por tipos de interés bajos y exceso de liquidez. Sin embargo, la alta especulación en sectores del mercado supone riesgos para los inversores.
Estos riesgos incluyen un incremento en la emisión de entidades societarias con el propósito especial de adquirir empresas (SPAC, por sus siglas en inglés). Las SPAC son «sociedades cheque en blanco» que recaudan miles de millones de dólares, pero están sujetas a un control normativo menos riguroso y a menos restricciones que las OPI tradicionales. Una gran cantidad de cotizaciones nuevas también incluyen empresas que todavía no son rentables. Además, los grandes flujos de capital en el capital privado están creando competencia para las empresas públicas que buscan adquisiciones atractivas. Por último, el exceso de capital en las iniciativas denominadas «verdes» ha impulsado las valoraciones por delante de los datos fundamentales en el universo ESG.
El sector de la tecnología ahora representa el 27 % del índice S&P 5001, siendo una pequeña cantidad de empresas las que dominan el rendimiento. Es un universo intrínsecamente consolidador y muchas empresas líderes, como Google, mantienen posiciones casi monopolistas.
CSi bien las grandes empresas informáticas han atraído recientemente un control normativo más riguroso, no consideramos que los inversores deban preocuparse desde la perspectiva estadounidense. Creemos que el comportamiento del consumidor impulsará el crecimiento futuro de las empresas informáticas y estamos vigilando de cerca la manera en que estas empresas están añadiendo valor para sus clientes. En China se han incrementado las restricciones normativas aplicables a los préstamos para tecnología financiera, lo que puede repercutir negativamente en los sitios de comercio electrónico que requieren la exclusividad del comerciante. Dicho esto, los mayores riesgos para los actores predominantes del sector informático son los competidores emergentes y los rivales existentes.
En Europa hay empresas informáticas de primer orden que están encontrando nuevas formas de analizar y procesar datos. Por ejemplo, los consumidores estadounidenses confían cada vez más en empresas como Experian, con sede en el Reino Unido, la mayor agencia de informes crediticios o Waters Corp, con sede en los Países Bajos, una empresa de instrumentos analíticos y software para laboratorio, así como en Carfax, una amplia base de datos de vehículos usados en propiedad de la empresa IHS Markit, con sede en el Reino Unido.
En nuestra opinión, el sector de los productos de consumo básico ha ofrecido muchas oportunidades rentables a lo largo de los años. Si bien históricamente las franquicias predominantes de productos de consumo básico han generado un crecimiento de beneficios constante y confiable, así como protección en los mercados a la baja, no han tenido un buen rendimiento en medio de las restricciones por la COVID este año.
Esperamos que el contexto desafiante para los productos de consumo básico se va a mantener durante los siguientes meses hasta que haya una vacuna al alcance de todos. Sin embargo, no esperamos que haya tanta volatilidad en el precio de las acciones como en las primeras fases de la pandemia y creemos que las grandes marcas de productos de consumo básico de franquicias resistentes se mantendrán sólidas a largo plazo.
El cambio de gobierno en los EE. UU. no suele tener demasiado impacto en la rentabilidad del mercado a largo plazo. Sin embargo, es probable que el crecimiento de los beneficios corporativos, que ayuda a impulsar el rendimiento de la renta variable, se consolide si se aprueba un nuevo estímulo fiscal.
Durante el año pasado, el estímulo gubernamental ayudó a amortiguar la volatilidad y a reducir los drawdowns de la renta variable. Sin embargo, las medidas de la política monetaria cada vez tienen menos efecto, dado que los tipos de interés ya están en cero o por debajo de este límite. Por esta razón, los inversores son más receptivos a un mayor gasto público.
Seguimos creyendo que hay oportunidades en empresas europeas a pesar de las restricciones por la COVID, el impacto inminente del brexit y el lento crecimiento económico. Las empresas nacionales tienen la capacidad de crecer más rápidamente que las débiles economías locales, en especial si operan en industrias en crecimiento o si tienen un producto o servicio innovador. Por ejemplo, Cellnex, la empresa independiente de torres de comunicación más grande de Europa, es líder en el segmento de banda ancha móvil de rápido crecimiento y también es un consolidador de mercados. Asimismo, Europa es sede de muchas empresas globales, como las empresas de lujo LVMH y Ferrari, la plataforma de pagos en línea Adyen y las inquebrantables empresas de productos de consumo básico Unilever y Nestle.
La renta variable japonesa ha generado un rendimiento deslucido durante las últimas décadas, pero sólido durante este último año. A pesar de las amplias mejoras en la productividad corporativa, las empresas japonesas siguen a la zaga de sus pares estadounidenses y europeos, ya que el progreso es lento. Sin embargo, algunas empresas como Olympus y la cervecera Asahi, están tomando la delantera en cuestión de gobierno corporativo. Creemos que los gestores activos pueden encontrar ahora oportunidades de calidad en Japón.
El FMI prevé que en 2021 las grandes economías emergentes se recuperarán más rápidamente que las economías desarrolladas. Más allá de esto, seguimos creyendo que los inversores deben centrarse en mayor medida en las empresas que en el entorno macroeconómico. Las economías asiáticas han experimentado un crecimiento significativo en los últimos años y ahora presentan una gama más atractiva de empresas en las cuales invertir. Por ejemplo, muchas empresas asiáticas de Internet mantienen sus posiciones dominantes y cumplen una función destacada en las cadenas de suministro, como Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC).
Algunas empresas de ME en el sector financiero utilizan las tecnologías más avanzadas para brindar una mejor atención a sus clientes y mejorar su eficiencia y son, por tanto, menos vulnerables a los factores de perturbación. Por ejemplo, gracias a la incorporación de mejoras tecnológicas, los bancos HDFC Bank y Kotak Mahindra Bank de la India se han convertido en líderes de mercado.
Las franquicias sólidas también están prosperando en el universo del consumidor en muchos países de ME. Walmex, el Walmart de México, domina el comercio tradicional en tiendas físicas, pero ha aprovechado la pandemia de la COVID para ampliar su cuota de mercado con una plataforma en línea. Creemos que a través de su oferta omnicanal, Walmex está posicionada para continuar su crecimiento en 2021. En el sector sanitario creemos que la empresa brasileña NotreDame Intermedica es una compañía de alta de calidad, que se centra en modelos que pueden mejorar la eficiencia y ayudar a brindar mejores servicios para los clientes, a pesar de las preocupaciones de los inversores respecto al liderazgo político actual.
Después de un año gravemente afectado por los efectos de la COVID-19, podría vislumbrarse aún más incertidumbre. Las variaciones en los tipos de cambio, las perturbaciones políticas y los riesgos idiosincrásicos podrían sacudir los mercados y las empresas. Sin embargo, de cara al 2021 permanecemos optimistas con respecto a las previsiones del mercado para inversores activos de Quality Growth.
1. A 31 de octubre de 2020