Más sencilla y más limpia: oportunidades rentables en el ámbito de la eficiencia
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Dado que aplicamos un enfoque bottom-up para la selección de valores, las asignaciones a nuestros seis pilares de inversión son básicamente resultado de nuestro proceso de inversión. Sin embargo, un examen de cómo han evolucionado estas asignaciones en periodos más largos puede ofrecernos algunas perspectivas fascinantes y arrojar luz sobre tendencias globales importantes. Ejemplo de ello es nuestra asignación al pilar de Industria eficiente en el uso de los recursos, que ha aumentado notablemente en los últimos años y en la actualidad representa alrededor de un 40 por ciento de la cartera. Un incremento tan sustancial va acompañado de muchas preguntas importantes, como por qué este pilar nos ha parecido cada vez más atractivo en los últimos años y el impacto que tiene este posicionamiento en el conjunto de la cartera. En este Viewpoint tratamos de ofrecer una visión sobre este posicionamiento y, sobre todo, explicamos por qué pensamos que una correcta asignación a la eficiencia de los recursos resulta crucial para abordar el cambio climático.
El posicionamiento y las características de la cartera son los de la cartera representativa de la estrategia. Se seleccionó esta cartera porque pensamos que es la que mejor refleja el actual estilo de gestión de carteras de la estrategia. Las asignaciones y las características podrían cambiar y pueden ser distintas de las correspondientes a su cartera. Fuente: Vontobel, a 31 de diciembre de 2024.
La eficiencia tiene un papel crucial en la reducción de las emisiones globales
El papel de las fuentes de energía renovable en la reducción de las emisiones globales es incuestionable, pero la contribución de la eficiencia energética y los recursos no suele valorarse en su justa medida. Esto se debe a que sus ventajas resultan menos visibles y no se miden. Sin embargo, las cifras apuntan a que la eficiencia probablemente habría permitido un mayor volumen de emisiones evitadas a nivel mundial que la generación de energía renovable. Los climatólogos llevan mucho tiempo preconizando las ventajas de ser eficientes en el uso de la energía y los recursos, y creemos que seguirá haciéndose mucho hincapié en la eficiencia. De hecho, ese interés podría incluso intensificarse en el entorno cada vez más digitalizado de nuestra era. Las soluciones en este espacio son de diversa índole, están avaladas por unos niveles de progreso tecnológico impresionantes (piénsese en los avances en inteligencia artificial [IA] de los últimos años) e influyen positivamente en los procesos intensivos en carbono de numerosos sectores. La electrificación del transporte, los procesos de fabricación y los sistemas de calefacción inteligente de los edificios permiten importantes reducciones de las emisiones de carbono. Asimismo, una serie de materiales ligeros innovadores o de aislamiento de alto rendimiento reducen aún más las necesidades de energía.
Por otra parte, la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos ha marcado el inicio de un periodo de mayor incertidumbre en torno a las futuras tasas de crecimiento de la energía renovable en la principal economía del mundo. Ante esta circunstancia, la eficiencia podría cobrar aún más importancia en los próximos años. Las empresas que suministran productos y servicios que ayudan a reducir la intensidad del consumo energético y de otros recursos sin mermar la calidad de los procesos podrían verse favorecidas por factores estructurales. Esto se debe a que son empresas que generalmente están en buena posición para mitigar la huella medioambiental y que además tienen la capacidad de limitar las presiones inflacionistas.
¿Quiénes son los facilitadores de la eficiencia?
Las tecnologías facilitadoras son cruciales para aumentar la eficiencia y acelerar el cambio. Un ejemplo excelente son los semiconductores. En este sector, un crecimiento exponencial de la potencia de procesamiento, combinado con mejoras de la eficiencia energética y deflación de los costes, da lugar a reducciones de la intensidad energética en muchos productos, además de acelerar la expansión de tecnologías verdes esenciales, como los paneles solares o los vehículos eléctricos. En consecuencia, cabe prever que la electrónica de automoción e industrial, que constituye una parte fundamental de nuestro conjunto de oportunidades de inversión, no solo crezca a mayor ritmo que el PIB mundial sino también que supere a otras áreas del mercado de los semiconductores.
Los chips de semiconductores modernos también requieren herramientas de automatización de diseño electrónico que facilitan todo: desde el diseño de transistores individuales hasta el desarrollo de software antes de que se construya ningún hardware. La resolución de complicaciones desde el principio y la gestión de todo el ciclo de vida con software de simulación adquieren mayor importancia porque el impacto medioambiental de un producto a lo largo de su ciclo de vida suele determinarse en la fase de diseño, de manera que realizar modificaciones en fases tempranas constituye el enfoque más sostenible y rentable.
El aumento de la eficiencia no se limita al hardware y el software. Los equipos de producción modernos facilitan la automatización de fábricas, almacenes y procesos. Todo esto ayuda a reducir el consumo energético y a optimizar la precisión y la velocidad, lo que redunda en una mayor fiabilidad y seguridad, así como en la mejora de las condiciones de trabajo. Por otro lado, los procesos de combustión industriales pueden mejorarse utilizando vapor o sustituyendo aire con oxígeno. Esos gases industriales también tienen un papel fundamental en otras aplicaciones medioambientales, como el tratamiento de aguas o el control de la contaminación.
Los distintos tipos de tecnologías facilitadoras señaladas son cruciales para que se produzcan cambios significativos, y nuestro proceso ha logrado sacar a la luz a muchas empresas atractivas con tecnologías escalables a nivel comercial y modelos de negocio contrastados. Sin embargo, no creemos que haya una solución o fórmula mágica que pueda transformar nuestro clima para reducir las emisiones de carbono o alcanzar las cero emisiones netas. El desglose de asignaciones del pilar de Industria eficiente en el uso de los recursos muestra que invertimos en muchos subsegmentos diferentes, que van desde los semiconductores hasta componentes y soluciones industriales innovadores. En la jerga del sector, el pilar abarca empresas de tres sectores diferentes categorizados según el Estándar Internacional de Clasificación Industrial (GICS, por sus siglas en inglés) y ocho países, lo que garantiza un amplio nivel de diversificación.
Energía renovable y eficiencia: dos caras de la misma moneda
El papel de la energía renovable en un mundo con cero emisiones netas de carbono es indiscutible. Sin embargo, creemos que la eficiencia también tiene una enorme función que no suele reconocerse y que, además, no se valora en su justa medida. Los precios de la energía y los materiales son muy volátiles y a largo plazo tienden a subir. Las soluciones de eficiencia permiten usar menos cantidad para la misma producción, lo que mitiga notablemente los riesgos de los costes de las inversiones en todo su ciclo de vida. Conforme avanzamos hacia una economía más digitalizada, el papel de la eficiencia debería adquirir más importancia y, por tanto, representa una parte significativa de nuestro escenario global de inversión.