Cómo iniciarse en la inversión de impacto: respondemos a sus preguntas
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¿Sabe qué son los «facilitadores» en lo que respecta a la inversión de impacto? ¿Y cuál es la diferencia entre impacto y ESG? Pascal Dudle y Marco Lenfers de Vontobel se reúnen a menudo con inversores experimentados que quieren pasarse a la inversión de impacto o aumentar su posicionamiento. Aquí, responden a las preguntas más frecuentes que los inversores profesionales e institucionales les hacen sobre la construcción de un futuro mejor a través de la inversión de impacto.
¿Cuál es el origen de toda la filosofía de la inversión de impacto?
Pascal: Era cada vez más evidente que el mundo no funcionaba de forma sostenible. El cambio climático, la pérdida de la biodiversidad, el agotamiento de los recursos naturales, así como la ausencia de igualdad e inclusión en la sociedad eran problemas que la humanidad no podía seguir ignorando. La inversión de impacto surgió de la determinación cada vez más fuerte de cambiar las cosas. Nuestra empresa se unió en la primera etapa, principalmente debido a que la propia familia Vontobel estaba firmemente comprometida con generar un cambio positivo. Y se dieron cuenta de que donde hay riesgos también hay oportunidades. Lanzamos nuestra primera estrategia de inversión de impacto en 2008 y, ya desde el año siguiente, Vontobel ha estado comprando certificados de CO2 para compensar todas las emisiones operativas. Queremos liderar dando ejemplo.
¿Cuál es el objetivo principal de Vontobel? ¿Impacto o rentabilidad?
Pascal: Para nosotros el impacto y la rentabilidad financiera son igual de importantes. Van de la mano, y esa combinación es la esencia de nuestro enfoque del «doble dividendo». Creemos que una empresa solo puede generar impacto en el mundo real si sus productos y servicios tienen éxito financiero. Este es el motivo por el cual supervisamos la rentabilidad y el impacto de una empresa en profundidad y a lo largo del tiempo. Una imagen de su situación actual no nos ayuda necesariamente a determinar si tiene el potencial de generar impacto y cosechar éxito financiero a largo plazo.
Marco: Seamos claros. Nunca compraríamos una empresa solo por su impacto si no estuviéramos convencidos también desde un punto de vista financiero. Y lo mismo es aplicable a la inversa. Intentamos adoptar siempre una visión holística, considerar las dos caras de la moneda, reflejando nuestro objetivo de aplicar el concepto de «doble dividendo».
¿Establecéis objetivos de impacto específicos para cada empresa en particular o se definen a nivel de cartera?
Marco: Establecemos objetivos a nivel de empresa. Cada posición debe contribuir a nuestros pilares de impacto, que coinciden, todos ellos, con al menos uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Posteriormente, informamos del impacto general del conjunto de la cartera. Pero no establecemos objetivos de impacto específicos, por ejemplo de emisiones potencialmente evitadas, para una cartera en particular. De esa forma acabaríamos invirtiendo en una empresa solo por su potencial de generar impacto, aunque no estuviéramos convencidos desde un punto de vista financiero. Adoptamos siempre una visión holística.
Pascal: Por supuesto, supervisamos continuamente nuestras posiciones y, si vemos que algo avanza por la senda equivocada, empezamos a trabajar con la dirección de la empresa en los problemas concretos que hayamos detectado. Esto puede suceder en cualquier momento durante el ciclo de vida de la inversión y nos proporciona una herramienta para influir en el comportamiento de la empresa antes de que los problemas se agraven.
La mayoría de la gente puede entender fácilmente las ventajas que supone respaldar a un fabricante de aerogeneradores. Pero entender cómo podría generar impacto positivo una empresa de semiconductores es otra historia. ¿Cómo contribuyen este tipo de empresas?
Pascal: El ejemplo de los aerogeneradores es, sin duda, fácil de entender; se trata de que la energía verde sustituya a las tecnologías con altas emisiones de carbono, que suelen utilizar gas o carbón. Y resulta relativamente fácil calcular el impacto en cuanto a emisiones de CO2 evitadas y otros factores. Respecto a otras industrias, como la de los microchips, que pueden generar el mismo impacto, hablamos a menudo de «facilitadores». Estas son las tecnologías que, por ejemplo, ayudan a aumentar la eficiencia energética o la inteligencia de diversos dispositivos. Un ejemplo que suelo poner a los clientes es la ventilación de oficinas. En el pasado, teníamos la ventilación al máximo todo el día. Desde entonces se han desarrollado sensores inteligentes que modulan la potencia de la ventilación según la cantidad de personas que hay en un espacio, permitiendo ahorrar mucha energía con el paso del tiempo. Estos sensores inteligentes contienen los semiconductores más modernos.
Marco: Otro buen ejemplo son los coches, que, con los años, se han ido equipando con un número cada vez mayor de semiconductores para mejorar la eficiencia del consumo de combustible, reducir emisiones, etc. Los vehículos eléctricos actuales no podrían avanzar un centímetro sin los semiconductores inteligentes, que, por lo tanto, «facilitan» el uso eficiente de las baterías y amplían el alcance de los vehículos eléctricos. En el caso de los semiconductores, toda la industria está haciendo también un gran esfuerzo por reducir significativamente el consumo energético y de material necesario para la fabricación y el funcionamiento de sus productos.
¿Qué hago como inversor cuando me encuentro con una empresa que ofrece una solución excelente a un problema social o medioambiental, pero tiene graves dificultades en materia de ESG en otras áreas?
Pascal: Evaluar una empresa desde una perspectiva ESG significa examinarla principalmente en función del riesgo. Por otro lado, la perspectiva de impacto reside, en mayor medida, en la contribución de la empresa al cambio en el mundo real. Si una empresa muestra datos negativos en ambos ámbitos, no podemos invertir en ella, a menos que dispongamos de pruebas evidentes de que todas sus inversiones están dirigidas a soluciones nuevas más sostenibles. Sin embargo, consideraríamos invertir en una empresa que actualmente tiene problemas en materia de ESG si está adoptando una estrategia clara para apartarse de antiguas prácticas y está invirtiendo en nuevas formas de hacer negocios.
Marco: Una regla básica que siempre respetamos es que, independientemente de su situación, solo invertiremos en empresas que no ocasionen ningún perjuicio significativo con sus actividades. No debemos olvidar que las empresas en las que invertimos tienen que cumplir las normas y reglamentos internacionales, lo cual las anima a respetar las reglas. Además, hemos definido nuestros límites en cuanto a actividades críticas, como las relacionadas con el carbón o el petróleo, entre otras, para asegurarnos de que no participamos en ninguna que pueda perjudicar al planeta o la sociedad.
Dais prioridad a empresas con un enfoque de alta convicción. ¿Eso no tiende a reducir el nivel de diversificación de dichas carteras?
Marco: Las oportunidades en diversos temas son, por lo general, grandes. En nuestra experiencia, desde que aplicamos nuestra estrategia de inversión, estaríamos hablando de unos 600 valores en el panorama medioambiental, y esa cifra se duplica si incorporamos aspectos sociales. Para un inversor que pretende tener entre 50 y 70 valores en la cartera, se trata de una selección significativa. En cuanto a la volatilidad, la energía renovable y el transporte, por ejemplo, pueden ser muy volátiles. No obstante, no todos los temas siguen el mismo patrón. Eso significa que, si creas una cartera con diferentes retos y oportunidades, tienes la posibilidad de diversificar a lo largo del ciclo. Lo importante es hacer un análisis holístico, en lugar de centrarse en una única área. Nuestra estrategia medioambiental a escala global es un ejemplo de cómo hacerlo de forma efectiva. Creemos que es posible conseguir diversificación y, en consecuencia, reducir la volatilidad en el mercado mundial de renta variable.
¿Cómo puedo, como principiante en la inversión de impacto, valorar las credenciales de un proveedor y su competencia en un campo? ¿Dónde consigo información fiable sobre el sector?
Marco: La buena noticia es que la regulación de la industria ha obligado a las empresas a proporcionar públicamente información bastante detallada sobre la sostenibilidad de sus operaciones, por lo que hay mucha información disponible en internet. El Reglamento de divulgación de información sobre finanzas sostenibles (SFDR) de la Unión Europea, por ejemplo, se centra en la divulgación. La mala noticia es que cada empresa hace las cosas de manera diferente, lo cual te obliga a comparar y sacar tus propias conclusiones. Si yo fuera nuevo en este ámbito, estaría atento a los proveedores que llevan tiempo en el sector y no se han subido al carro del marketing. La experiencia y la dedicación son absolutamente fundamentales. Quieres tratar con gente que se dedica a esto desde hace tiempo y tiene la experiencia suficiente para saber lo que está haciendo.
Pascal: Otro aspecto esencial es la transparencia. ¿Los gestores proporcionan solo la información que exigen las autoridades reguladoras o van más allá? ¿Elaboran un informe de impacto, tienen un órgano independiente que verifica la información?
¿Los pilares de impacto son fijos o evolucionan con el tiempo?
Pascal: Abordar los desafíos medioambientales y sociales no es una tarea a corto plazo. Es estructural. Por ejemplo, los objetivos de cero emisiones netas solo podrán alcanzarse después de muchas décadas. Así que nuestros pilares de impacto han sido siempre lo que son en la actualidad, básicamente. Lo que sí está evolucionando son las tecnologías y las oportunidades de inversión que encontramos en los pilares de impacto. Nos adaptamos a ellos para que nuestros clientes puedan mejorar en circunstancias cambiantes. Podría decirse que es un proceso de optimización. A modo de ejemplo, la iluminación LED era una tecnología innovadora hace varios años. En cambio, ahora es muy común, de modo que ya no se encuentra en nuestro punto de mira, pues está establecida y ofrece menos posibilidades de impacto y ventajas de inversión. Con respecto al futuro, el hidrógeno verde es un ejemplo de tecnología que puede generar impacto y está a punto de llegar a ser competitiva en varias aplicaciones. Por lo tanto, nuestro enfoque ha cambiado y hemos empezado a invertir en ese sector.
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