Desafíos globales en mercados emergentes
Asset management
Repetición del Evento Virtual “Desafíos globales en mercados emergentes” con Axel Schwarzer y Lord Jim O’Neill (en inglés).
Axel Schwarzer, Head of Vontobel Asset Management, destaca los resultados de nuestra reciente encuesta sobre mercados emergentes.
Nuestra investigación demuestra que los inversores están planificando incrementar significativamente su exposición a mercados emergentes a lo largo de los próximos cinco años, tanto en renta fija como variable. Pero a muchos de ellos les preocupa la volatilidad y los desafíos macroeconómicos, y la pandemia ha agudizado la aversión al riesgo con carácter general. ¿Cómo gestionarán los inversores estos miedos con el fin de buscar los retornos adicionales y los beneficios de la diversificación que los mercados emergentes podrían reportarles?
Lord Jim O’Neill, el economista británico que acuñó el término ‘BRIC’, explora los desafíos en los mercados emergentes y encuentra razones para el optimismo, incluida la mejora del crecimiento económico y factores cíclicos prometedores.
Tras la impresionante subida de la renta variable este año, la volatilidad a la baja ha vuelto a infiltrarse poco a poco en los mercados. Ello se debe a la interrupción en el desarrollo de una vacuna Covid-19 contra el telón de fondo de un mes históricamente débil para las acciones.
No obstante, en el entorno extremadamente impredecible, que está llamado a mantenerse, existen muchas fuerzas que deberían favorecer a los mercados emergentes.
El crecimiento ha rebotado desde los oscuros días de marzo, a cuenta de una política monetaria laxa y de los estímulos fiscales. Además, el importante cambio favorable a la inflación de la Fed constituye un apoyo sobre todo para los activos de riesgo, mercados emergentes incluidos.
Los principales indicadores cíclicos, favorables a los mercados emergentes
Podría sorprender a muchos inversores que los principales indicadores cíclicos –como el Índice Global de Directores de Contratación (IDC)– presente este año una forma de recuperación en V. Y, lo que es más importante, el IDC (no fabril) de China no solo se ha recuperado de sus mínimos, sino que acaba de superar los máximos alcanzados en los últimos años.
De hecho, China está preparada para ser la mayor fuente de consumo del mundo de ahora en adelante. Y esto tiene importantes consecuencias para todas las economías y mercados, especialmente los relacionados con los consumidores chinos.
Habida cuenta de que China y otros países del norte de Asia han conseguido controlar la Covid-19 mejor que muchos países occidentales, es probable que los patrones de consumo mantengan los avances en la región, lo que mejoraría enormemente las perspectivas de los mercados emergentes a corto plazo.
Tendencias de crecimiento favorables
En contra de lo que mucha gente piensa –y pese a toda la angustia y preocupación social por la situación mundial– el crecimiento global del PIB ha sido históricamente fuerte. Aunque el crecimiento se ralentizara durante la pasada década, la producción económica es actualmente más sólida que en los decenios de 1980 y 1990.
Por supuesto, el crecimiento global se debe en gran medida a China y al resto de los BRIC. Durante este periodo, China ha sido, de los BRIC, el único país que ha materializado su potencial de crecimiento. E incluso en un momento en el que el ritmo general de crecimiento se ralentiza, su contribución al PIB mundial continúa aumentando.
Pero China no está sola: la India también va a realizar una importante contribución al PIB global durante los próximos 20 años y más allá. Los dos principales factores que impulsan el crecimiento económico suelen ser los índices de productividad y el número de personas empleadas. Solo por su tamaño y potencial, sería difícil pasar por alto a los dos países más poblados del planeta. Y si bien no existe correlación directa entre PIB y rentabilidad de las acciones, el crecimiento (y las valoraciones) son poderosos determinantes de los resultados potenciales de los mercados.
Entre los mayores mercados emergentes, Corea del Sur también merece atención. En general, el país se ha enfrentado bastante bien a la pandemia. Pero, lo que es más interesante, Corea del Sur es el único país de más de 50 millones de habitantes cuya riqueza media ha crecido desde la propia de una nación de África a la de un país europeo del G7, como España.
No cabe duda de que persiste la fragilidad de los mercados globales pese a la mejora del crecimiento económico y del ánimo de los inversores. Sin embargo, unas valoraciones atractivas, una política monetaria laxa, los estímulos fiscales y unos factores cíclicos prometedores apuntan a que, de hecho, es buen momento para aumentar la exposición a los mercados emergentes.